Un plesiosauro de siete metros de largo, el animal marino más grande de su tiempo, reinaba imponente bajo las aguas hace 85 millones de años. Su poderosa musculatura y su boca llena de dientes afilados lo convertían en un reptil imponente capaz de causar pavor, pero poco se puede hacer cuando se está en desventaja numérica y quizás, alguna herida o una enfermedad le dejan debilitado o prácticamente agonizante
El dinosauro fue deborado por una banda de 7 tiburones hambrientos. En sus ataque al gran dinosauro los tiburones dejaron más de 80 dientes enganchados en los huesos del prehistórico dinosaurio.Conocemos la historia por los fósiles del plesiosaurio.
El experto dice que al menos siete tiburones de diferentes edades y de la especie Cretalamna appendiculata atacaron al monstruo ferozmente con un gran repertorio de mordiscos. Lo que no se explican todavía es que le pasaba al reptil, porque era muy complicado que unos tiburones pudiesen comerse a un dinosaurio. Dicen que podía estar gravemente herido o hasta posiblimente muerto.
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